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Mi padre, José Abdón de la Colina, trabajó 35 años en el Ferrocarril Belgrano de San Juan. Murio en 1993. En su homenaje, con mi madre Rosa, construimos una mini ciudad ferroviaria y filmamos un cortometraje.
La partida de mi padre dejó un gran vacío, sobre todo en su esposa Rosa, mi madre. Con este cortometraje intentamos mantener vivo el espíritu de mi padre ferroviario.
"Mi madre siempre decía: ojalá que vuelvan los trenes. Y volvieron, pero en miniatura. Tardamos mucho en completar esta ciudad, pero fue una experiencia muy satisfactoria. La monté en la sala de manera tal que fuera lo primero que viera quien llegase a mi casa".

La maqueta tiene tres líneas férreas independientes, una escuela, una iglesia, casas, una estación de ferrocarril y hasta un aviso publicitario de los años '50 que dice "Viaje en ferrocarril. Mayor seguridad, rapidez y comodidad". Por supuesto, todo en miniatura.

El corto "El ferrocarril de mi papá", de Pepe de la Colina, fue realizado en 2005. Telefé convocó a presentar cortos cuyo tema central eran los cambios.  En ese entonces mi madre aún vivía, y como a ella le encantaba hablar sobre cómo era la vida mientras funcionaban los trenes y cómo fue después de eso, me gustó la idea de hacer un corto que narrara la historia del ferrocarril en San Juan, su época de esplendor y su fin. Con la ayuda de mi hijo Sebastián lo filmamos. Los protagonistas fueron mi padre (usé fragmentos de películas de hace muchos años) y mi madre, que era la encargada de relatar toda la historia. Lo titulé "El ferrocarril de mi papá" porque, cuando yo era niño y lo iba a visitar, decía me voy al ferrocarril de mi papá".
"A raíz de ésto me puse en contacto con otros ferromodelistas del país, a los que les encantó mi mini ciudad. Si bien algo así puede tener un atractivo para cualquier persona, lo tiene especialmente para quienes amamos todo lo referido al ferrocarril, que hemos crecido dibujando trenes antes que autos y que, como decoración, preferimos colgar cuadros de locomotoras antes que de paisajes".
El corto dura poco más de 10 minutos y es más bien un documental de protesta. "Un trabajo de investigación que vi en la tele mostraba que en 1948 faltaban aún unos dos años para que los ingleses entregaran la concesión de los trenes a la Argentina  pero el general Perón pagó por ese tiempo que faltaba, logrando la nacionalización del ferrocarril mucho antes. Esto generó mucha alegría en la gente, especialmente en los ferroviarios que a partir de entonces sintieron un afecto especial por el general. Por eso en el filme mi mamá hace su crítica hablando muy bien de Perón y muy mal de Carlos Menem, quien privatizó el ferrocarril. Incluso mostramos que de los trenes en la provincia no quedan más que dos vagones, que están en el predio del Ferrourbanístico. Las máquinas fueron desarmadas para vender a una fábrica siderúrgica en Santa Fe los ejes y ruedas, que eran de acero puro. Queda muy poco, pero de todos modos me encantaría impulsar la idea de crear un museo ferroviario para que los grandes revivan esa linda época y para que los chicos la conozcan. Pueden ver el corto si desean, haciendo click en el icono de arriba.